Los centros de datos de IA están escalando rápidamente. Construyámoslos de la manera correcta.
La IA avanza rápidamente. Y la infraestructura que la sustenta tiene que estar a la altura.
Pero una cosa está clara: el agua es el elemento central de todo esto. Se necesita agua para producir chips, para alimentarlos con energía y para enfriarlos. No hay IA sin agua.
Y hoy, eso es más importante que nunca. Para el año 2030, la IA podría llegar a necesitar la misma cantidad anual de energía que la India y la misma cantidad anual de agua potable que los Estados Unidos.
La IA está impulsando una de las mayores construcciones de infraestructura de la historia. Más de $500 mil millones de dólares se invirtieron en 2025, y se espera que esa cifra se acerque a los $1 billones de dólares en los próximos años. Casi cada semana se pone en marcha un nuevo centro de datos y cada mes se inaugura una nueva planta de fabricación de semiconductores.
La capacidad por sí sola no será suficiente. La eficiencia, la transparencia y el impacto en la comunidad serán igual de importantes.
El mundo tiene razón al plantear preguntas difíciles sobre cómo se construyen los centros de datos. El agua y la energía son recursos locales. También lo es el impacto. Las comunidades quieren saber cómo se construye y opera esta infraestructura, y si puede crecer sin ejercer mayor presión sobre los recursos locales.
Por lo tanto, la respuesta no es ralentizar la IA, sino crear centros de datos que usen menos, reutilicen más y ofrezcan un rendimiento más sólido.
La vieja forma ya no funciona. El modelo anterior no se creó para la densidad que exige la inteligencia artificial. A medida que las cargas de trabajo de IA se vuelven más potentes, la densidad térmica aumenta y los enfoques de enfriamiento tradicionales alcanzan rápidamente sus límites. Los centros de datos del pasado se creaban en torno a un modelo lineal: más agua entra, más energía entra y más tensión sale.
La buena noticia es que ya existe un modelo mejor.
La nueva forma es diferente. Menos agua. Menos energía. Menos presión sobre las comunidades. Estamos pasando de un sistema lineal a lo que la naturaleza ha hecho durante millones de años: usar el agua de manera circular.
De hecho, algunos centros de datos de nueva generación ya utilizan menos agua que un lavadero de autos muy concurrido. Esto es posible porque la tecnología está cambiando la forma en que se diseñan y operan estas instalaciones.
Y todo comienza con la refrigeración líquida.
Cuando se utiliza refrigeración líquida directa en los chips, se obtiene un mejor rendimiento y se abre la posibilidad de emplear el agua de manera diferente. Si se combina con una plataforma de enfriamiento optimizada de extremo a extremo, también reduce la energía necesaria para el enfriamiento. Aquí se demuestra la fuerza de la unión de CoolIT y Ecolab.
En Ecolab, durante más de 100 años hemos acompañado a nuestros clientes en su crecimiento, protegiendo al mismo tiempo a las personas y los recursos naturales para las generaciones futuras.
Hoy, esa experiencia nos posiciona para respaldar el crecimiento de la IA en toda la cadena de valor.
Con Ovivo, añadimos agua ultrapura para producir los chips más avanzados. Con CoolIT, ahora ofrecemos refrigeración líquida directa para alimentar de energía a los centros de datos de IA más exigentes, al tiempo que avanzamos hacia una huella de agua cercana a cero. Juntos, respaldamos toda la cadena de valor de la IA: desde los chips hasta la energía y la refrigeración.
Hay una mejor manera de construir los centros de datos de IA del futuro.
Centros de datos diseñados en torno a sistemas circulares que consumen menos, reutilizan más y ofrecen un rendimiento más sólido.
Las comunidades no tienen que elegir entre crecimiento o impacto. Pueden beneficiarse de la inversión en IA al tiempo que reducen el impacto en las personas y la naturaleza. Hecho de la manera correcta, los centros de datos de IA no sobrecargan a las comunidades, sino que las fortalecen.
La IA avanza rápidamente. Ahora depende de todos nosotros garantizar que la infraestructura que la respalda evolucione con la misma rapidez.
Por eso nadie está mejor posicionado que Ecolab, la compañía líder mundial en agua, para impulsar el crecimiento de la IA de la manera correcta.
Recién estamos comenzando. Y lo mejor está por venir.